Esta entrada no va a hablar de bonitas experiencias, ni de una vida perfecta. Este post va dedicado a las barreras que nos encontramos, a esos momentos en los que nos preguntamos ¿Cual es la forma correcta de vivir? Pero como dice Hozier en Someone new “Honey, there is no right way” y es que este año estuvo cargado de barreras y obstaculos, para mí y para los que quiero.

Demonios, traiciones, rutina, corazones rotos y muchas otras cosas más que hoy vemos como una tragedia, pero que te aseguro que en el mañana serán solo recuerdos y lo sé, suena fácil, pero es tan difícil que muchas veces solo queremos dormir y esperar a qué todo se resuelva. Aunque la vida no funciona así, solo los que se esfuerzan consiguen la verdadera felicidad y no, está felicidad no está al final del camino sino en todo el trayecto; la gente que conoces, las locuras que haces, el aprender de tus errores y los sentimientos que experimentas esta es la verdadera felicidad y la magia de estar realmente vivos.

Es por mí, por la gente que quiero y por todo aquel que se sienta cansado de las pruebas de la vida que escribo este post. Si caes, levantate. Si odias donde estás, vete. Si tienes sueños, persiguelos. Si amas, demuestralo. Porque esta lucura a la cual llamamos vida, es un viaje lleno de oportunidades, para crecer y no hay nada peor que desperdiciarlas. Asi que disfruta del paseo como solo tú sabes hacerlo.