Tiempo sin aparecer por aquí, pero ya saben como es la vida, un día estás en casa sin hacer nada y otro día estás en una reunión, queriendo hacer nada. Pero de eso trata este post, de los cambios, de como siendo humanos nos aburrimos de ser siempre lo mismo (para muestra mi cabello)

Es que nuestra naturaleza no los dicta, cambiar de ciudad, cambiar de entorno y hasta cambiar la forma de pensar, siempre estamos en un constante cambio, justo hoy hace un año comenzó el mío y el día siento que me falta mucho por recorrer. Aunque esos cambios no llegan por si solos, les encanta disfrazarse de extrañas invitaciones y se maquillan de totales desconocidos así que de ti depende el aceptar dicha invitación  (cuidado que a veces son invitaciones un tanto sorpresivas) pero recuerda que “Solo dejando entrar a desconocidos, descubres nuevas formas de vivir la vida”

Personalmente, nunca le había tenido miedo a los cambios, aunque sí a las perdidas pero  al final descubrí que nada se pierde, nada muere, solo cambia y se convierte en algo más compacto y picante, pero siempre ofreciendote ser lo mejor que te ha pasado en la vida.

Todos estos cambios pueden ser abrumadores y más si vienen todos seguidos, pero lo mejor que podemos hacer es dejarnos llevar, el miedo solo nos hace perder tiempo y amigos mios, el tiempo vale. Así que no tengas miedo, sal, ríe, baila, di lo que te tienes guardado y abraza bajo la luz de la luna, nunca sabras que sorpresa te vas a encontrar a la vuelta de la esquina.